Los inicios y el refugio del amor
Me llamo Anyela Isabel Lorca Benavides, tengo 31 años, egresada de Derecho y estudiante de Turismo, nacida y criada en la comuna de Cerro Navia (Santiago, Chile). Utilizo mi segundo nombre "Isabel" hace muchos años por preferencia y en honor a mi abuela: una de las personas más importantes de mi vida.
Mi abuela se llamaba Isabel Espinoza Ortiz. Ella estuvo tremendamente presente en mi infancia y adolescencia, y fue la creadora de una familia hermosa con mucho esfuerzo. Ella me esperaba todos los días para darme amor sin importar las travesuras. Me crié a los pies de su cama, haciéndole peinados mientras veíamos programas de cocina.
"No ha existido nadie en mi vida que me diera tanto amor como ella y me lo demostró cada día hasta el 10 de agosto del 2018, el día en que mi abuela dejó este mundo para ir a observarlo todo desde otros mundos."
Su partida me rompió el corazón y caí en una depresión profunda y dolorosa. Pasó mucho tiempo para reponerme ante el dolor de su pérdida, pues no encontraba la motivación en nada. El dolor me abrazaba todos los días y me refugié en casa sin salir.

El sillón vacío, pero lleno de amor eterno

La libertad y el peso del viaje en dos ruedas
La chispa que cruzó el cuerpo
A mediados del año 2019, en YouTube, vi que estaba en tendencias un documental muy extraño llamado “VIDAJE - Tras la mirada del nómada” de Albert Sans. Me hice un té y empecé a verlo.
Recuerdo mis emociones como si hubiera sido ayer: sentía adrenalina, me puse inquieta, tenía que retroceder en muchas partes porque las encontraba fascinantes. “DEBO HACER ESTO”, me dije, y sentí una electricidad que me cruzó todo el cuerpo.
"Antes de irme contigo, abuelita, haré esto."
Comencé a trabajar de día y estudiar de noche. Todos mis sueldos los destiné a comprar equipamiento: carpa, saco de dormir, colchoneta, ollas, cocinilla y todo lo que iba viendo en los blogs de la comunidad cicloviajera. A pesar de cometer muchos errores de principiante, me empapé del cicloturismo nacional e internacional.
Cuando tuve todo, hice mis primeras salidas sola y acompañada a los sectores rurales de Santiago. Fue una experiencia reveladora. Mantene todo escondido de mi mamá, porque sabía que por sobreprotección me lo prohibirían. Mi vida empezó a tomar color y cada vez estaba más emocionada por pedalear.
El verdadero significado:
Atisbo significa "Señales"
En el verano del 2020 tuve mi primer cicloviaje de un mes. A mi parecer, fue una experiencia difícil porque no fui con buena compañía y no conté con los elementos adecuados. A pesar de todo, en este viaje nació "ATISBO", pues pude conectar profundamente con mi abuela.
El nombre evoca el acto de atisbar: observar con curiosidad, buscar un rastro o una señal en la distancia. Para Isabel, cada etapa y cada diario en este mapa interactivo es una señal de vida dedicada a su abuela, un destello de luz que demuestra que la vida es hermosa y que siempre hay colores, incluso cuando solo vemos sombras.
De la desesperación al orgullo máximo
Al principio fue difícil. Mi familia no entendía qué tenía en la cabeza y temían por mi seguridad. Para demostrarles que viajar sola en bicicleta era posible y seguro, empecé a organizar conversatorios, videos y subir contenido a mi Instagram.
Quería mostrarles que había una inmensa comunidad cicloviajera que se apoya mutuamente en el camino. Poco a poco, lo que empezó como un intento de darles tranquilidad se transformó en algo mucho más grande: miles de personas comenzaron a seguir mi recorrido por todo Chile, y mi familia pasó del temor constante al orgullo máximo.
El cicloviaje no solo me consoló en los peores momentos de mi vida; me levantó, me conectó de nuevo con el mundo y, sobre todo, me devolvió la presencia espiritual de mi abuela en cada kilómetro del camino.
Isabel Lorca Benavides
@_atisbo
"Le estaré eternamente agradecida a la bicicleta por haberme acercado mucho más a mí misma, a mi familia y a un montonazo de nuevas personas que me han demostrado que la vida es hermosa y que siempre es bueno darnos una oportunidad aunque solo veamos sombras, pues siempre hay colores."
Seguir en InstagramSigue la ruta y apoya el proyecto
Acompaña a Isabel a través de sus canales oficiales donde comparte el día a día del viaje, crónicas fotográficas, videos en ruta y reflexiones. Si valoras este trabajo, también puedes colaborar para mantener vivo este mapa interactivo.
Apoyar el proyecto
Las donaciones son el motor de este viaje, financiando el hospedaje, alimentación y mantención de la bicicleta en las rutas chilenas. Cada aporte, por pequeño que sea, hace una gran diferencia.